Biodigestor Anaerobio

La mayoría de los expertos en medio ambiente coinciden en que la concentración de dióxido de carbono y otros gases que producen un efecto invernadero ha aumentado en años recientes como resultado de la actividad humana. Este fenómeno es responsable del calentamiento global y efectos derivados del mismo, como las sequías, los fenómenos meteorológicos extremos, el aumento en el nivel del mar o los cambios en los ecosistemas que afectan la vida animal y vegetal.

La situación actual es alarmante, pero por suerte aún estamos a tiempo de revertirla. Entre las medidas orientadas a reducir las emisiones de CO2 se encuentra el uso de los biodigestores como fuentes de energía sostenible.

Un biodigestor es un contenedor cerrado de forma hermética que contiene residuos orgánicos de origen humano, vegetal o animal (excrementos, hortalizas…) Un grupo de microorganismos presentes en los desechos orgánicos producen una reacción conocida como fermentación anaeróbica, de la que se puede obtener energía y biofertilizante.

Los biodigestores constituyen una alternativa económica y efectiva en comunidades rurales de todo el mundo. Permiten satisfacer la demanda energética de estas poblaciones y proporcionan un medio adecuado para manejar los residuos de humanos y animales. En resumen, son una alternativa eficaz para hacer frente al calentamiento global.

Nuestros Biodigestores que diseñamos y construimos en Azteclán, son hechos a las necesidades de cada usuario, ya que cada uno de ellos tiene particularidades necesidades.

Sin embargo, también contamos con un biodigestor tipo, fácil de transportar e instalar, es importante recalcar, que no requiere de abrirlo, meterle un palo de escoba y la manguera de agua limpia como lo hace la competencia para hacerle mantenimiento. Nuestro biodigestor una vez que arranca, jamás hay que abrirlo, trae una serie de válvulas, por la cual se drenan los residuos, por lo tanto, no tendremos nunca malos olores.

A parte de tratar nuestro biodigestor las excretas humanas y de animales, podemos generar sub productos que nos serán de mucha utilidad principalmente en comunidades rurales como por ejemplo el biogás, que es una mezcla de gases con un elevado contenido de metano. Puede emplearse para cocinar, en sustitución de otros combustibles como el gas propano, la leña y la electricidad. La llama de un quemador alimentado por esta clase de gas tiene un color azul; además, unas cuantas modificaciones en ciertos equipos convierten el biogás en una fuente de energía para lámparas de camisa de asbesto, motores de combustión, bombas de agua y generadores.